miércoles 14 de mayo de 2008

El álbum de Ismailia Saka


Foto-12.

Sí, esas telas compradas por rollos en el mercado local a los vendedores ambulantes y que luego servían para confeccionar las ropas de todos los miembros de la familia, o al menos de una de sus ramas, de tal manera que los hermanos vestirían trajes confeccionados por su madre con el mismo retal y no sería entonces complicado identificarlos, tú eres hermano de tal, hijo de cual, tu madre compró ese rollo de tela el otro día y hoy vas de estreno. Como los muchachos de las camisas oscuras o los de la tela a cuadros. Y luego el traje de la mujer sentada entre los niños, que lleva estampado el mismo motivo muchas veces, un elefante rodeado por un círculo de palabras: “OMO AGBALA OLODONGBORO – ANIKAN JERIN -”, y que parece confeccionado con una tela rígida, con apresto, más propia de una cortina o una mantelería que de un vestido. Sin embargo, detrás del blanco y negro, cuánto colorido se adivina.

1 comentarios:

Antonio Serrano Cueto dijo...

Sigo preguntándome por qué los niños de menos edad miran con susto a la cámara, como si aún creyesen que va a robarles el alma.