
Foto-12.
Los amigos de Ismailia y de su mujer en Ijebu Ode también se divertían, celebraban sus fiestas de noche, en verano, con ese calor que se refleja en los rostros, en las pieles brillantes, fuera de las casas, ya no en el jardín, que no se puede llamar tal al que se ve en la foto, sino un pedazo de tierra donde crecía la hierba que nadie cortaba, como quien se tiende en medio de la sabana a festejar entre insectos de todas las especies. Y se sentaban desenfadadamente con sus bebidas, y bromeaban, y se señalaban los unos a los otros, y fumaban sus cigarrillos, y hacían bromas delante de la cámara como hacen todos los jóvenes del mundo. A la mujer de Ismailia, la segunda por la derecha, parece que el chico de su lado le ha puesto el dedo debajo de la nariz, como para detener un amago de estornudo. Sin embargo, se está señalando con otro de los muchachos, el tercero en pie por la izquierda.
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