
Leonor Mateo Sevilla, la panaderita.
Beldad vallisoletana nacida en 1841 y muerta por ahogamiento en 1903 en el naufragio del barco Gaspar Andrade. Su extraordinaria belleza fue inmortalizada por el pintor Casado del Alisal, a quien sirvió de modelo. Sin embargo, de su vida se tienen escasas noticias. Sábese que era hija de un panadero de Valladolid, y por esto se la llamó la panaderita. Su verdadero nombre era Leonor Mateo Sevilla. Cuéntase que Casado la vio un día mientras ella se bañaba los pies en el río Pisuerga, quedando el genial artista enamorado apasionadamente de la hermosa vallisoletana, y no tardó en ver correspondida su pasión. Desde entonces reprodujo Casado muchas veces con sus pinceles las facciones de su amante, a la que tomó de modelo plástico de sus figuras históricas en sus grandes concepciones pictóricas. En el retrato conservado en el Museo de Bellas Artes de Valladolid, según un crítico extremeño, “es de fisonomía llena de frescura pastoril, de formas ricas, de hermosura poderosa, incitante, lasciva, apasionada, hermosura que inquieta el ánimo y consume el cuerpo...”.









